Entrenamiento físico y salud musculoesquelética

Tabla de contenidos

La osteoporosis y la sarcopenia están asociadas con factores genéticos, mecanismos hormonales y principalmente con el envejecimiento.

El entrenamiento físico se ha recomendado como una estrategia de intervención no farmacológica segura y de bajo costo para la conservación de la salud musculoesquelética.

En la revisión  “Effects of Resistance Exercise on Bone Health” por  A Ram Hong y Sang Wan Kim en 2018, resume los mecanismos del entrenamiento de resistencia (RE) para la preservación de la masa ósea y muscular como una opción terapéutica.

Para que el entrenamiento físico produzca un efecto osteogénico, la carga mecánica aplicada a los huesos debe exceder la encontrada durante las actividades diarias.

Dado que el ejercicio de carga de alto impacto no siempre es adecuado para adultos mayores debido al riesgo de deterioro musculoesquelético en esta población, se ha recomendado el ejercicio de bajo impacto sin peso como la natación. Sin embargo, este no aplica o tiene un impacto muy bajo en los huesos, y muestra respuestas osteogénicas menores que el ejercicio aeróbico con carga de peso en adultos mayores.

La caminata regular, que se prescribe con frecuencia para prevenir la osteoporosis, también tiene poco o ningún efecto en la prevención de la pérdida ósea.

El Entrenamiento de Resistencia (RE) se define como un programa de acondicionamiento físico que mejora el estado físico, la salud y el rendimiento deportivo, utilizando una variedad de modalidades de entrenamiento como pesas libres, máquinas de pesas, balones medicinales, bandas elásticas y diferentes velocidades de movimiento.

La magnitud de la carga mecánica es importante para la formación de hueso, y RE provoca una magnitud de tensión que excede el umbral requerido para aumentar el modelado óseo.

La recomendación global de la OMS para pacientes mayores de 65 años y mayores sugiere que las actividades de fortalecimiento muscular, que involucran a los principales grupos musculares, deben realizarse 2 o más días a la semana.

En metaanálisis anteriores, la RE ha resultado en una mejora significativa de la Densidad mineral ósea (DMO) en la columna lumbar y el cuello del fémur en mujeres posmenopáusicas.

Con esto concluimos que el entrenamiento físico es importante para el mantenimiento de la salud musculoesquelética en una sociedad que envejece y puede ser la estrategia más óptima para mejorar la masa muscular y ósea en mujeres posmenopáusicas, hombres de mediana edad o incluso en la población de mayor edad.

× ¿Cómo puedo ayudarte?